El mercado automotor chileno suma cada vez más vehículos electrificados, pero también una creciente confusión sobre qué significa cada sigla. Solo entre enero y agosto de 2026 se comercializaron 39.769 vehículos nuevos de cero y bajas emisiones en Chile, según el último informe de la Asociación Nacional Automotriz (ANAC). Los modelos electrificados enchufables alcanzaron las 12.702 unidades, un 143,4% más que en igual periodo del año anterior.
Dentro de ese grupo, los vehículos 100% eléctricos (BEV) acumularon 6.902 unidades, con un alza de 102,3%. Los híbridos enchufables (PHEV) llegaron a 4.955 unidades, un 181,9% más. Y los eléctricos de rango extendido enchufables (P-REEV) sumaron otras 845 unidades. Ante este escenario, Lynk & Co explica las diferencias entre las principales tecnologías y cómo interpretar conceptos como kW, kWh o carga AC y DC.
BEV, PHEV, HEV y MHEV: no todos los electrificados son iguales
Aunque muchas veces se habla simplemente de "autos eléctricos" o "híbridos", existen distintas tecnologías de propulsión que responden a necesidades y formas de uso diferentes.
- BEV (Battery Electric Vehicle): 100% eléctrico. No utiliza motor a combustión. Funciona solo con uno o más motores eléctricos alimentados por una batería que debe cargarse conectándola a la red. Su autonomía depende de la capacidad de la batería, la eficiencia del vehículo y las condiciones de conducción.
- PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle): híbrido enchufable. Combina un motor eléctrico y una batería recargable externamente con un motor a combustión. Puede moverse en modo 100% eléctrico y, cuando hace falta, usar el sistema híbrido para trayectos más largos.
- HEV (Hybrid Electric Vehicle): híbrido convencional o autorrecargable. Tiene motor eléctrico y de combustión, pero no se enchufa. La batería obtiene energía sobre todo del frenado regenerativo y del propio funcionamiento del vehículo.
- MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicle): microhíbrido. Usa un sistema eléctrico de menor potencia que asiste al motor a combustión en partidas o aceleraciones. Tampoco se conecta a la corriente y su aporte eléctrico es más limitado que en un híbrido convencional.
A medida que aumenta la oferta de vehículos electrificados, también es importante que las personas puedan entender qué están comparando. Un híbrido, un híbrido enchufable y un eléctrico responden a necesidades y formas de uso distintas. Más que quedarse con las siglas, lo relevante es conocer cómo funciona cada tecnología, qué autonomía entrega y qué opciones de carga ofrece
señala Pablo Contreras, Product Manager de Lynk & Co Chile.
kW y kWh: parecen similares, pero miden cosas distintas
Otra confusión frecuente está entre los kilowatts (kW) y los kilowatt-hora (kWh). Los primeros miden la potencia, tanto la que puede entregar un motor como la máxima que un vehículo puede recibir durante la carga. Los segundos indican la cantidad de energía que puede almacenar una batería. Pero ese número no siempre garantiza mayor autonomía, porque también influyen el peso, la aerodinámica y la eficiencia del sistema.
AC y DC: qué cambia al momento de cargar
Los vehículos enchufables pueden usar distintos tipos de carga. La corriente alterna (AC) es la más habitual en hogares y cargadores de menor potencia. La corriente continua (DC) permite cargas más rápidas y se utiliza principalmente en estaciones especializadas, ya que su instalación domiciliaria requiere mayor infraestructura eléctrica.
Autonomía eléctrica o autonomía combinada
En los híbridos enchufables aparecen habitualmente dos cifras. La autonomía eléctrica corresponde a la distancia que el vehículo puede recorrer usando solo la energía de su batería. La autonomía combinada incorpora el funcionamiento conjunto del sistema eléctrico y el motor a combustión.
En esa categoría se encuentran dos SUV que Lynk & Co comercializa en Chile. El Lynk & Co 01 PHEV ofrece hasta 75 kilómetros de autonomía WLTC en modo 100% eléctrico y una autonomía combinada de 750 kilómetros. Así permite usar la conducción eléctrica en desplazamientos cotidianos y combinarla con el motor a combustión en trayectos más extensos.
Por su parte, el Lynk & Co 08 PHEV incorpora una batería de 39,6 kWh y alcanza hasta 245 kilómetros de autonomía WLTC en modo eléctrico puro, junto con una autonomía combinada de 1.400 kilómetros. Además, cuenta con selección de modos de conducción para adaptar el funcionamiento del vehículo a distintos escenarios de uso.
Este dinamismo también se refleja en el desempeño reciente de Lynk & Co en Chile. De acuerdo con cifras de ANAC, la marca pasó de 30 unidades comercializadas en agosto a 75 en septiembre, lo que representa un crecimiento mensual de 150%. Al comparar ambos meses entre las marcas que registraron al menos 20 unidades vendidas en agosto, Lynk & Co se ubicó entre las de mayor crecimiento porcentual del mercado.
