Advertencia de distracción al conducir, Imagen generada por IA / ChatGPT
Advertencia de distracción al conducir | Foto: Imagen generada por IA / ChatGPT

Comparte esta nota

X

Fecha clave
7 de julio de 2026
Entrada en vigor del sistema ADDW obligatorio en vehículos nuevos de la UE

La Unión Europea da un paso más en su apuesta por la seguridad vial. Desde el próximo 7 de julio de 2026, todos los vehículos nuevos —coches, furgonetas, autobuses y camiones— que se matriculen en territorio europeo deberán equipar un sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor, conocido por sus siglas en inglés como ADDW.

Añadir Autoguía como fuente preferida en Google

Este dispositivo detecta cuándo el conductor aparta la vista de la carretera durante un período prolongado. Al identificar una distracción visual excesiva, el sistema emite una advertencia para que el conductor retome el foco en la conducción. Su objetivo es reducir los accidentes provocados por errores humanos, una de las principales causas de siniestros en las vías europeas.

"El parque automovilístico europeo tiene una edad media de 12,5 años; en Chile la renovación también es un desafío pendiente."

La medida se enmarca en una estrategia más amplia de Bruselas para modernizar la seguridad de los automóviles europeos. El ADDW se suma a otros sistemas que ya son obligatorios, como el asistente inteligente de velocidad, la frenada automática de emergencia, el mantenimiento de carril o la detección de obstáculos en marcha atrás.

Cabe destacar que la norma no obliga a retrofitear los vehículos ya en circulación. Sin embargo, pone en evidencia la brecha generacional del parque automovilístico europeo: según la ACEA, los turismos de la UE tienen una antigüedad media de 12,5 años, con países como España donde esa cifra escala a 14,6 años. En Chile, la situación no es muy distinta: la renovación del parque vehicular sigue siendo un reto de largo plazo.

Con esta nueva exigencia, la Unión Europea refuerza su hoja de ruta hacia vehículos más conectados, seguros y menos contaminantes, con la mira puesta en reducir drásticamente los accidentes viales de aquí a 2050.