Que las marcas chinas tienen la mira puesta en Europa no es ningún secreto. Pero lo que MG acaba de anunciar en Galicia es algo más que una inversión industrial: es una declaración de intenciones sobre cómo China piensa ganarle la partida a los aranceles europeos.
La fábrica que no es del todo una fábrica
SAIC, la matriz china de MG, se implantará industrialmente en la provincia de A Coruña, en la localidad de As Pontes, cerca de Ferrol. Según anunció el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, la construcción comenzaría en 2027 y la planta estaría operativa antes de fines de 2028, con una capacidad proyectada de hasta 120.000 vehículos al año.
Suena grande. Pero los números no cuadran del todo con lo que implica construir una fábrica automotriz completa. La inversión comprometida es de 200 millones de euros y los empleos generados en toda Europa llegarían a 2.300. A modo de comparación, la planta de Ford en Almussafes tiene más de 4.100 trabajadores y produce apenas 100.000 autos al año, y una fábrica con todas sus etapas —pintura, estampación, ensamblaje completo— requeriría una inversión de alrededor de 1.200 millones de euros, seis veces más.
La conclusión es obvia: esto no es una fábrica convencional.
El negocio real: eludir aranceles
La planta funcionaría bajo el esquema conocido como SKD (Semi Knock-Down): los vehículos llegan desde China en grandes módulos y en Ferrol se realizan las operaciones finales, como atornillar motores, cambios y ejes. Más adelante se podría avanzar hacia el sistema CKD (Complete Knock-Down), en el que las piezas llegan completamente desmontadas y la planta realiza procesos adicionales como soldaduras y pintura, lo que ofrecería mayores ahorros fiscales y esquivaría con más seguridad los aranceles a los eléctricos chinos.
El propio responsable de Marketing y Producto de MG en España lo reconoció sin rodeos: "Gracias a esta nueva fábrica, los coches eléctricos MG ya no tendrán un arancel del 45% en Europa".
En otras palabras, casi todo el valor agregado sigue quedando en China. Lo que se hace en Galicia es lo mínimo indispensable para que el auto pueda ser considerado de fabricación europea.
La posición de MG en Europa y qué significa esto para el mercado
MG, vía SAIC, ya es el primer fabricante chino en Europa, con más de 110.000 matriculaciones en cuatro meses y una penetración del 2,4% del mercado, por sobre BYD y Chery. Su red supera los 1.300 concesionarios en 34 mercados.
El ensamblaje local les permitirá eliminar aranceles y reducir costos logísticos, lo que presionará aún más los precios en el segmento de vehículos asequibles. Y a diferencia de los fabricantes tradicionales, SAIC —propiedad del Estado chino— no necesita generar grandes márgenes de utilidad, lo que le da una ventaja competitiva estructural.
No es un fenómeno aislado. Chery, que vende sus modelos bajo las marcas Omoda, Jaecoo y Ebro, opera bajo un esquema similar en España. La estrategia de ensamblar en Europa para evitar barreras arancelarias se está convirtiendo en el modelo de expansión preferido de la industria automotriz china.
¿Qué cambia para los compradores?
Para quienes ya tienen o consideran comprar un MG eléctrico, la noticia tiene una lectura concreta: los precios podrían bajar, o al menos no subir. Sin los aranceles del 45%, MG tiene más margen para competir agresivamente en precio, que es precisamente donde más daño le hace a las marcas europeas y coreanas.
La jugada es inteligente: presencia física en Europa, empleos locales para mostrar y, al mismo tiempo, producción concentrada en China donde los costos siguen siendo imbatibles. El debate sobre si esto es bueno o malo para la industria europea recién comienza. Lo que es seguro es que MG no tiene intención de frenarse.
Fuente: Motorpasión
