Polestar, fabricante de vehículos eléctricos de alta gama, registró un descenso del 4% en sus ventas durante el segundo trimestre de 2026, pocas semanas después de que se le prohibiera operar en el mercado estadounidense. La medida se debe a que el Departamento de Comercio de EE. UU., a través de la Oficina de Industria y Seguridad, no le otorgó autorización para vender modelos fabricados a partir de 2027, por su tecnología de vehículos conectados vinculada a China.
En contraste, Volvo Cars, también propiedad del grupo Geely, recibió el visto bueno para continuar operando en EE. UU., aunque hasta el momento no hay detalle sobre la diferencia en el tratamiento entre ambas marcas.
Durante el segundo trimestre, Polestar reportó ventas globales de 17,296 vehículos eléctricos, frente a los 18,026 unidades del mismo periodo en 2025. Sin embargo, en el primer semestre de este año, la compañía alcanzó un récord al comercializar 30,423 unidades a nivel mundial, de las cuales solo 1,861 se vendieron en territorio estadounidense.
La empresa informó que ahora presenta sus ventas minoristas fuera de Estados Unidos por separado, después de la decisión tomada por autoridades norteamericanas respecto a la regulación de los vehículos conectados.
Polestar apuesta por expandirse en Europa y Asia, regiones donde su red de distribución ya suma 235 puntos de venta, lo que representa un crecimiento del 39% respecto al año anterior, según indicó su CEO, Michael Lohscheller, en un comunicado.
"Alcanzar ventas récord en el primer semestre, pese a los desafíos regulatorios y de mercado, es un logro importante. Seguimos progresando en el negocio, con un crecimiento fuerte en mercados clave como Reino Unido, Alemania, Corea del Sur y la región ibérica", destacó Lohscheller.
