Brasil ya construye el puente marítimo más largo de América Latina, una megaobra que cruzará la Bahía de Todos los Santos para unir la ciudad de Salvador con la isla de Itaparica. Con 12,4 kilómetros de extensión, el proyecto demandará una inversión superior a los 2.200 millones de dólares y promete transformar la movilidad en la región.
La estructura superará al tradicional Puente Río-Niterói y se convertirá en el puente sobre lámina de agua más extenso de América Latina. Su diseño incluye cuatro carriles para circulación vehicular, un vano central de aproximadamente 400 metros y sectores que alcanzarán hasta 82 metros de altura para permitir el paso de grandes embarcaciones.
Las claves del megaproyecto
- 12,4 kilómetros de longitud total
- Cuatro carriles para tránsito vehicular
- Vano central de unos 400 metros
- Hasta 82 metros de altura en algunos tramos
- Diseño preparado para las condiciones marítimas de la Bahía de Todos los Santos
La inauguración está prevista para junio de 2031, tras aproximadamente cinco años de obras. El costo total del emprendimiento asciende a 11.600 millones de reales, equivalentes a cerca de 2.220 millones de dólares.
Financiamiento y participación
La obra se desarrollará mediante una asociación público-privada en la que participan empresas brasileñas y un consorcio chino integrado por China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC). También aportarán recursos el Gobierno federal de Brasil y el estado de Bahía.
Impacto en la conectividad
Hoy el traslado entre Salvador e Itaparica depende principalmente de ferris y embarcaciones, un sistema que genera largas esperas durante temporadas turísticas y fines de semana. Con el nuevo puente, las autoridades estiman que el recorrido hacia el litoral sur de Bahía podrá reducirse en aproximadamente dos horas, lo que mejorará notablemente la conectividad regional.
