Mientras la industria automotriz se inclina por las pantallas táctiles, Renault defiende la permanencia de los botones físicos en sus vehículos. El fabricante francés asegura que los mandos tradicionales son más seguros y forman parte de un "principio fundacional" de la marca, pese a que implican un costo mayor.
Así lo explicó Glen Sealey, director general de Renault Australia, en una entrevista con la revista GoAuto. Según el ejecutivo, acceder a funciones frecuentes con un botón es más seguro que buscar una opción en un submenú mientras se conduce. La filosofía de la compañía consiste en mantener accesos directos siempre que sea posible y combinar eso con tecnología simple y familiar.
La postura de Renault coincide con la actualización de los protocolos de seguridad de Euro NCAP para 2026. El organismo europeo exigirá la disponibilidad de botones físicos para las funciones de uso habitual, con el objetivo de reducir las distracciones del conductor. Esa medida responde también a la demanda de los consumidores.
La decisión tiene un costo. Sealey reconoció que mantener mandos físicos es más caro que integrar todo en una pantalla táctil, pero consideró que el gasto adicional está justificado. Funciones como el volumen de la radio o el ajuste de la temperatura deben poder ejecutarse con una sola pulsación, sin obligar al conductor a navegar por menús.
Renault no está sola en esta tendencia. Audi recuperará su sistema "Audi click", mientras Volkswagen admitió que pudo haberse excedido con las pantallas y las teclas táctiles. Mercedes-Benz también reconoció que fue "demasiado lejos" al eliminar botones y Toyota estudia volver a los interruptores físicos en el RAV4. En cambio, Mazda sostiene que las pantallas grandes no distraen más que los botones.
En este escenario, Renault plantea un equilibrio entre tecnología y controles tradicionales. Las pantallas concentran la navegación, el entretenimiento y las funciones complejas, mientras que los botones quedan reservados para las operaciones que requieren respuesta rápida sin apartar la vista del camino.
