Los pasos fronterizos terrestres de Chile movieron 17,1 millones de toneladas de carga en 2025, frente a los 15,4 millones registrados en 2024. La cifra, difundida por el Observatorio Logístico a partir de datos del Servicio Nacional de Aduanas, representa un aumento superior al 10% y dimensiona el peso de estas conexiones en el abastecimiento de los sectores productivos y el comercio.
Detrás de ese volumen hay una cadena que depende de los camiones. Esos vehículos enlazan centros de producción, puertos y destinos de consumo, y su operación exige disponibilidad mecánica, planificación del mantenimiento y acceso oportuno a los componentes adecuados. En ese segmento trabaja Implementos (Epysa), firma que en 2026 cumple 30 años suministrando repuestos, insumos y accesorios para el transporte de carga y de pasajeros.
El transporte terrestre exige vehículos disponibles, planificación del mantenimiento y acceso a los componentes adecuados. En esa cadena participamos como Implementos Epysa, que este 2026 cumplimos 30 años manteniendo a Chile en movimiento
el gerente general de la compañía, Alejandro Natho
La exigencia de los kilómetros
La intensidad de uso ayuda a entender la demanda de respaldo técnico. Los camiones pesados recorren en promedio unos 120.000 kilómetros al año, lo que obliga a programar revisiones y recambios con anticipación para evitar interrupciones en la operación.
Cobertura de Arica a Punta Arenas
Para responder a esas necesidades, Implementos opera una red de 31 locales distribuidos desde Arica hasta Punta Arenas. El modelo combina atención presencial en terreno con canales digitales, de modo que transportistas de distintos tamaños acceden a la oferta de productos de forma rápida. La cobertura territorial también permite a la empresa identificar las necesidades de abastecimiento de las distintas rutas y regiones.
Galería
Sucursales Implementos Epysa
Con tres décadas de actividad, la compañía se posiciona como un actor relevante en la industria del transporte. En un país que supera los 4.300 kilómetros de longitud, esa cadena de apoyo contribuye a mantener conectadas a las comunidades y a los operadores que recorren el territorio.
