Hasta 1973, la industria automotriz de Estados Unidos vivía la era dorada del músculo: motores V8, carrocerías largas y un consumo de combustible que a nadie parecía importarle demasiado. Un puñado de subcompactos como el Ford Pinto o el Chevrolet Vega ya existían desde 1970-71, pero eran vistos como autos menores, pensados para un mercado marginal.
Eso cambió de golpe en octubre de 1973, cuando los países árabes exportadores de petróleo declararon un embargo contra Estados Unidos y sus aliados en el contexto de la Guerra de Yom Kipur. El precio del crudo se cuadruplicó en cuestión de meses.
Del embargo a la ley
1970-1971
Ford, Chevrolet y AMC lanzan sus primeros subcompactos (Pinto, Vega, Gremlin), sin mucha convicción y con ventas menores.
Octubre 1973
El embargo petrolero árabe cuadruplica el precio del crudo. Vuelve el racionamiento de combustible por primera vez desde 1945.
1974
El promedio de consumo de la flota estadounidense toca su punto más bajo: apenas 13,4 millas por galón.
1975
El Congreso aprueba los estándares CAFE, exigiendo a las automotrices subir el promedio de eficiencia de forma progresiva hasta 27,5 mpg en 1985.
1979
Una segunda crisis, gatillada por la Revolución Iraní, vuelve a disparar el precio del petróleo y consolida la demanda por autos pequeños.
La ventaja que ya tenían los japoneses
Mientras Detroit reaccionaba a las apuradas, marcas japonesas como Honda, Toyota y Datsun ya llevaban años construyendo autos pequeños y eficientes para su propio mercado, donde el combustible siempre había sido caro. El Honda Civic, lanzado en 1972, rendía cerca de 40 mpg en ciudad, frente a los 11 mpg de un Plymouth Fury con V8 de la época.
Esa ventaja de origen les permitió capturar una porción del mercado estadounidense que ya no soltarían. El subcompacto dejó de ser una rareza y se convirtió en la categoría que definiría buena parte de la industria durante las siguientes décadas.
El subcompacto no nació de una idea de diseño ni de una moda. Nació de una crisis energética y de una ley que obligó a toda una industria a repensar, motor por motor, cuánto pesaba y cuánto consumía cada auto que fabricaba.
Para recordar
- El embargo de 1973 lo gatilló.
- Economía de Combustible Corporativa Promedio lo hizo obligatorio.
- Japón ya lo tenía resuelto.
