En 1959, Volkswagen sorprendió al mundo automotriz al presentar un accesorio tan insólito como innovador: una cafetera instalada directamente en el salpicadero del mítico Escarabajo, conocida como la Hertella Auto Kaffeemaschine. Mientras en Estados Unidos arrancaba la fiebre por los posavasos, en Europa los conductores podían prepararse un café directamente en su auto durante los viajes, demostrando que la pasión por el café no tiene fronteras ni épocas.
Este dispositivo, que hoy es una rareza de colección y objeto de deseo para los fanáticos de la marca, se conectaba al encendedor y era capaz de calentar agua sobre la marcha. Con un sistema rudimentario pero funcional, la cafetera permitía preparar una taza rápida gracias a un filtro especial de doble capa para el café molido. La experiencia era tan inusual como atrevida, y el resultado era, según los pocos afortunados que probaron el invento, un café con "sabor discutible", pero perfecto para quienes no podían arrancar el día sin su dosis de cafeína.
Un invento tan excéntrico como adelantado a su tiempo
La Hertella Auto Kaffeemaschine marcó una diferencia en el mundo de los accesorios automotrices. No solo era funcional, también pensaba en la seguridad y la comodidad del conductor. Sus tazas incluían un ingenioso sistema de base magnética, que impedía que se volcaran en las curvas, un detalle que pone de manifiesto la creatividad de su época.
El lanzamiento de esta cafetera reflejaba el espíritu de personalización y la búsqueda constante de comodidad de quienes conducían el Escarabajo, un auto ya popular en Europa y que ampliaba sus horizontes a nivel mundial. En ese contexto, la innovación no era una pantalla táctil, sino una solución ingeniosa para los amantes del café.
Producción limitada y valor de coleccionista
La producción de la Hertella fue muy escasa. De hecho, especialistas y coleccionistas calculan que existen muy pocos ejemplares en circulación. Algunos entusiastas relatan que durante años de búsqueda solo lograron ubicar media docena de unidades, lo que explica su altísima cotización actual en subastas y foros especializados. En su momento tenía un precio elevado, que ahora se ha multiplicado: hoy llega a alcanzar cifras cercanas a 900 dólares (unos 825 euros), transformándose así en una pieza codiciada para los fanáticos de Volkswagen y objetos vintage.
Detalles insólitos y memoria colectiva
Las redes sociales mantienen viva la historia de este curioso aparato, sorprendiendo a nuevas generaciones con el hecho de que hace más de seis décadas ya existía la posibilidad de prepararse un café recién hecho mientras se conducía. Quienes descubren la Hertella suelen preguntarse cómo sería hoy en día usar tal innovación, en una época en la que la tecnología saltó de los accesorios mecánicos a las pantallas digitales, pero en la que el café sigue siendo compañero imprescindible para muchos conductores.
- La cafetera se conectaba al encendedor del vehículo.
- Calentaba agua mientras el auto estaba en marcha.
- Incluía tazas exclusivas con base magnética para evitar derrames.
Con este objeto único en su tipo, Volkswagen demostró una visión pionera, mezclando ingenio, funcionalidad y un toque de extravagancia. Pese a que su café no ganó premios, el invento forma parte de una época dorada de la historia automotriz que sigue fascinando por su audacia y originalidad.
