El mundo automotriz amaneció este lunes 4 de mayo con una noticia que sacude profundamente a la industria a ambos lados del Atlántico: el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que el presidente Donald Trump cumplirá su amenaza de imponer aranceles del 25% a los automóviles y camiones fabricados en la Unión Europea, y que los gravámenes entrarán en vigor en los próximos días.
La declaración fue realizada mientras Greer se preparaba para viajar a París con el objetivo de reunirse con el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, en lo que se espera sea una ronda de negociaciones de alta tensión. La señal que envía Washington es clara: el diálogo continúa, pero los aranceles también.
El acuerdo de Turnberry, en jaque
El trasfondo de esta escalada comercial es complejo. En julio de 2025, Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firmaron el denominado "acuerdo de Turnberry" —por el resort escocés donde se alcanzó— que establecía un arancel del 15% para la mayoría de los productos europeos a cambio de que Estados Unidos exportara los suyos al bloque con arancel cero. Los nuevos gravámenes del 25% sobre automóviles romperían unilateralmente ese techo acordado.
Desde Washington, Greer ha argumentado que la Unión Europea no ha cumplido con sus compromisos dentro del pacto. Según el funcionario, los países miembros acordaron modificar varias regulaciones y conceder flexibilidades a EE.UU., pero no han avanzado en esos compromisos. El proceso legislativo en el Parlamento Europeo ha sido, en sus palabras, "muy lento".
¿Bajo qué autoridad se aplicarían?
Persiste una importante incógnita legal: no está claro aún bajo qué autoridad Trump elevaría los aranceles a los vehículos europeos, especialmente después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos le invalidara, en febrero pasado, gran parte de los aranceles que ya había fijado. Este vacío jurídico podría ser un campo de batalla adicional entre la Casa Blanca y el poder judicial.
💡 ¿Qué significa para Chile? Los aranceles entre EE.UU. y Europa afectan las cadenas de suministro globales. Modelos europeos que se venden en Chile podrían ver alzas de precio si los fabricantes redirigen costos. Marcas como BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen y Audi son referentes importantes en el mercado nacional de vehículos premium.
La Comisión Europea, por su parte, desmintió las acusaciones sobre el incumplimiento del pacto comercial y advirtió que "mantiene todas las opciones sobre la mesa" para responder en caso de que Trump haga efectiva la amenaza. Esto podría incluir medidas de retaliación sobre productos estadounidenses exportados a Europa.
La industria automotriz europea, que ya venía de años difíciles marcados por la electrificación, la caída de márgenes y la presión de los fabricantes chinos, deberá ahora absorber un nuevo frente de incertidumbre que llega desde su principal socio comercial histórico.
