Duración del neumático, Prensa
Duración del neumático | Foto: Prensa

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No existe un único factor capaz de determinar cuánto dura un neumático. La antigüedad, el kilometraje, el estilo de conducción, el estado de las calles, la presión de inflado y el alineamiento son algunas de las variables que pueden acelerar o frenar su desgaste, por lo que la recomendación de los especialistas es revisar el estado del producto de forma periódica en lugar de guiarse por una sola referencia.

Así lo plantea Bridgestone, que aclara las dudas más frecuentes entre los conductores y desmiente algunas creencias instaladas sobre la vida útil de uno de los componentes más importantes para la seguridad del vehículo.

Dos neumáticos fabricados en una misma fecha pueden presentar condiciones muy diferentes dependiendo del uso y del mantenimiento que hayan recibido. Por eso, además del tiempo y el kilometraje, es fundamental observar periódicamente su estado de conservación

explica Miguel Ángel Alvarado, Ingeniero de Ventas Senior de Bridgestone Chile.

El mito de la fecha de vencimiento

Los neumáticos no tienen una fecha exacta después de la cual dejan de ser aptos para circular. Sin embargo, la antigüedad sí debe considerarse: la firma recomienda una inspección por parte de un especialista a partir de los cinco años desde la fabricación y desaconseja su uso después de los diez años, sin importar su apariencia exterior ni el kilometraje acumulado.

Para conocer cuándo se fabricó un neumático basta con revisar el código DOT ubicado en su costado. Los últimos cuatro números indican la semana y el año de producción. Un código terminado en "3226", por ejemplo, corresponde a un neumático fabricado durante la semana 32 de 2026.

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Kilometraje y antigüedad: ninguno manda por sí solo

El kilometraje tampoco define por sí mismo cuándo corresponde reemplazar un neumático. Un vehículo que recorre largas distancias a diario puede alcanzar el límite de desgaste de su banda de rodamiento mucho antes que otro de uso ocasional.

La durabilidad también cambia según el tipo de neumático, la carga que transporta el vehículo, los hábitos de conducción, el clima, el estado de las vías y la mantención del automóvil. Por eso, tiempo y kilometraje deben analizarse junto con las condiciones reales del producto.

Surcos profundos no garantizan buen estado

La profundidad de los surcos es uno de los principales indicadores de desgaste, pero no el único. También hay que observar la presencia de cortes, grietas, bultos, deformaciones o desgaste irregular, señales que pueden advertir problemas que necesitan una revisión especializada.

Un desgaste distinto entre zonas del neumático, por ejemplo, puede estar relacionado con fallas de alineación, balanceo, suspensión o presión incorrecta. Los neumáticos cuentan además con el TWI (Tread Wear Indicator), un indicador ubicado en los canales de la banda de rodamiento que permite identificar cuándo se está alcanzando el límite de desgaste.

En Chile, CONASET señala que para mantener las funciones de frenado, agarre y direccionalidad los surcos deben tener una profundidad de al menos 3 milímetros. Por debajo de los 1,6 milímetros, especialmente sobre pavimento mojado, disminuye la fricción y aumenta el riesgo de pérdida de contacto con la superficie.

Dónde instalar dos neumáticos nuevos

Cuando se compran solo dos neumáticos, la instalación requiere especial atención. Para autos, SUV y camionetas, la recomendación es ubicar las unidades nuevas en el eje trasero, independientemente de cuál sea el eje de tracción. En el eje delantero siempre existe control con el volante, mientras que el trasero, al no tener dirección y soportar menor peso, necesita mayor eficiencia de frenado y neumáticos con mayor profundidad en la banda de rodamiento.

La mantención también define la duración

Elegir el neumático adecuado para cada vehículo es solo el primer paso. Una mantención correcta puede prolongar de forma significativa su vida útil. Entre las principales recomendaciones están:

  • Revisar periódicamente la presión de inflado según las indicaciones del fabricante del automóvil.
  • Mantener al día el alineamiento y el balanceo.
  • Realizar la rotación de los neumáticos.
  • Evitar sobrecargar el vehículo.
  • Revisar de forma periódica el estado de la banda de rodamiento y el TWI.

Los hábitos de conducción también influyen. Frenadas y aceleraciones bruscas, cambios repentinos de dirección o impactos frecuentes contra baches y soleras pueden acelerar el desgaste.

Bridgestone recomienda además utilizar neumáticos que respeten las especificaciones del fabricante del vehículo en aspectos como medida, construcción, índice de carga y código de velocidad. Más que guiarse solo por la edad o el kilometraje, la sugerencia es realizar inspecciones periódicas y mantener los neumáticos en buen estado, considerando que son el único punto de contacto entre el vehículo y el camino y cumplen un rol fundamental en la estabilidad, el frenado y la seguridad durante la conducción.