Hace tres años, hablar de autos eléctricos en Chile era hablar de nicho. Hoy es hablar de casi cualquier concesionario del país.
Hay 64 marcas vendiendo vehículos electrificados en Chile, con un catálogo que supera los 190 modelos, según datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC). Cuando hablamos de electrificados, eso incluye completamente eléctricos (100% EV), híbridos convencionales, híbridos enchufables (PHEV) y mild hybrids. Una diversidad que habría parecido impensable hace apenas un lustro.
Sin embargo, esa explosión de oferta contrasta con una adopción que avanza, pero que aún no termina de despegar en el segmento de los particulares.
El detonante inesperado: la bencina
En marzo de 2026, el alza de más de 30% en el precio de los combustibles hizo lo que ningún incentivo fiscal había logrado: disparar las ventas de autos eléctricos e híbridos en Chile un 148% en un solo mes. Las cotizaciones por vehículos de nuevas energías se multiplicaron por más de cuatro desde el 25 de marzo, el día que entró en vigencia el histórico aumento.
El acumulado enero-marzo de 2026 suma 11.910 unidades electrificadas, con un crecimiento del 94,1% respecto al mismo período de 2025. Es la primera vez en la historia del mercado chileno que esta categoría supera las 10.000 unidades en solo tres meses.
Pero hay que leer esos números con matiz. El grueso del volumen lo explican los vehículos no enchufables: híbridos convencionales y microhíbridos sumaron 8.498 unidades, con un alza de 83,3%. Son vehículos que no requieren infraestructura de carga, que reducen entre un 30 y un 40% el consumo de combustible en uso mixto, y que representan la vía de entrada más masiva a la electromovilidad en un país donde los cargadores públicos siguen siendo escasos.
Las marcas chinas redefinen el acceso
El dato más revelador está en el segmento de híbridos enchufables, donde BYD y Changan irrumpen con fuerza: el BYD Song Plus 1.5T y el Changan CS55 Plus IDD lideran ese ranking con 216 y 201 unidades acumuladas respectivamente. La electromovilidad enchufable ya no es solo cosa de marcas europeas ni de compradores de alto poder adquisitivo. Las marcas chinas están redefiniendo el acceso al segmento.
La brecha entre intención y compra
Con todo ese catálogo disponible, la combustión sigue dominando. Los vehículos enchufables apenas representan el 4,6% del total de autos vendidos en Chile en lo que va del año. La combustión conserva el 84,1% del mercado.
¿Por qué? El primer Radar Nacional de Electromovilidad 2026 lo deja claro. Para el 58% de los potenciales compradores, la principal barrera sigue siendo el alto costo inicial. Y el 52% señala que la infraestructura de carga pública es un factor determinante que frena la adopción, hallazgo que confirma que la transición energética ya no depende de la voluntad del consumidor, sino de la capacidad del entorno.
Paradójicamente, entre quienes ya tienen un vehículo eléctrico, el 94% declara que el ahorro operativo en combustible, energía y mantenimiento domina las motivaciones, superando incluso los factores ambientales o tecnológicos. Quien da el salto, no se arrepiente.
Una infraestructura que no alcanza el ritmo
Chile cerró marzo con 2.176 puntos de carga pública, un 91% más que en marzo de 2025. Pero el ritmo trimestral revela una desaceleración preocupante: las 273 nuevas instalaciones del primer trimestre de 2026 representan una caída del 17% respecto a las 329 del mismo período de 2025. Las instalaciones públicas cayeron de 48 nuevos puntos en el primer trimestre de 2025 a solo 22 en el mismo período de 2026, una contracción del 54%.
Lo que pide la industria
La ANAC presentó propuestas para complementar las medidas del Gobierno, con énfasis en eliminar impuestos a los autos eléctricos y apoyar la renovación de flotas de transporte de carga y pasajeros. "Cada alza de la bencina golpea directamente el presupuesto de las familias chilenas y de miles de trabajadores. Como gremio queremos aportar con ideas que permitan reducir el gasto en combustible", señaló Diego Mendoza, secretario general de la entidad.
El mercado eléctrico automotriz chileno batió todos sus registros en marzo de 2026, pero lo hizo por razones que no debieran ser el principal argumento de venta de una tecnología. Que el precio de la bencina empuje a los consumidores hacia los eléctricos e híbridos es una buena noticia para las cifras de corto plazo y una señal de alerta para la política sectorial: sin incentivos estructurales, el crecimiento de la electromovilidad seguirá siendo frágil.
Chile tiene la oferta. El desafío ahora es construir las condiciones para que más chilenos puedan aprovecharla.
