Noruega, pionera en la apuesta por el auto eléctrico en Europa desde hace 30 años, ha dejado de incentivar de manera masiva esta tecnología con fondos públicos, pero lejos de caer, la venta de eléctricos sigue creciendo y marcando récords.
Durante abril, el avance fue notable: en Østfold, un condado del este, el 99,3% de los autos nuevos registrados son eléctricos. En todo el país, los eléctricos puros alcanzaron el 98,6% del total de nuevas matrículas, con 10.952 autos sobre un total de 11.103 vehículos vendidos. Solo 87 unidades fueron diésel y 31 de gasolina.
En el mismo periodo se comercializaron 33 híbridos, de los cuales 25 son híbridos enchufables. En cuanto a marcas, Volkswagen lidera con fuerza gracias al ID.4 y ID.3. Le siguen Toyota con el Urban Cruiser, BMW con el iX3 y Skoda con el Elroq. Tesla perdió terreno hasta el puesto 11, superada por compañías chinas como BYD y Xpeng.
De acuerdo con la Federación Noruega de Carreteras (OFV), los factores clave detrás de estos resultados son el precio, la tecnología y la disponibilidad. Para 2027, las exenciones fiscales y ventajas en peajes y estacionamiento para eléctricos dejarán de existir, pero la transición parece irreversible.
El verdadero motor del cambio ha sido el estricto sistema fiscal aplicado a los autos de combustión. Noruega impone un IVA del 25%, un impuesto de matriculación que considera emisiones de CO2, NOx y peso del vehículo, además de gravámenes elevados a los combustibles.
Pese a que todavía circulan muchos vehículos de combustión y el mercado noruego es mucho menor en comparación con el español, los eléctricos no solo lideran entre los nuevos. En lo que va de año, también dominan el segmento de autos usados, con una cuota del 35,9%.
