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Tesla no para de buscar eficiencia en cada rincón de sus vehículos. La compañía acaba de publicar dos patentes que proponen formas radicalmente distintas de climatizar el habitáculo sin depender tanto del aire acondicionado tradicional. Ambas ideas tienen un objetivo en común: reducir el consumo energético y, con eso, recuperar autonomía perdida en los días de calor.

El problema que Tesla quiere resolver

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El aire acondicionado es uno de los grandes enemigos de la autonomía en los autos eléctricos. Un estudio de Recurrent encontró que en un día de 38 grados, el uso del aire acondicionado puede reducir la autonomía del vehículo hasta un 18 por ciento. Es un número que no se puede ignorar, y Tesla lleva tiempo buscando cómo achicarlo sin tener que aumentar la capacidad de la batería.

Primera idea: un techo de vidrio con agujeros

La primera patente describe un techo panorámico de vidrio multicapa que luce convencional desde afuera, pero que tiene una capa perforada separada de la capa exterior por una estructura de panal de abeja. Esta estructura crea una cámara de aire que aísla tanto el calor como el ruido, y sus orificios están pensados para permitir que el vehículo distribuya aire frío proveniente del sistema de climatización sobre la superficie del techo.

La lógica detrás de esto es sencilla: el aire frío se difunde hacia abajo en dirección a los ocupantes, mientras que el aire caliente, al ser menos denso, sube y es interceptado por ese aire descendente, ayudando a mantener una temperatura confortable en el habitáculo.

Otra razón por la que enviar aire frío al techo a través de las rejillas del tablero podría reducir el consumo general es que las salidas de aire tradicionales que soplan directamente sobre los ocupantes serían menos necesarias, o podrían operar a menor velocidad para alcanzar la misma temperatura objetivo en el habitáculo. Además de ser más eficiente, el sistema promete ser más agradable para quienes viajan adentro.

La patente fue registrada originalmente en 2019 y acaba de hacerse pública bajo el nombre "Automotive perforated glass structure" ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos.

Segunda idea: aspirar el calor en lugar de soplar frío

La segunda patente plantea incorporar un dispositivo de succión al sistema de climatización del auto para generar presión negativa —es decir, vacío— que pueda aplicarse a las rejillas del habitáculo ubicadas cerca de las zonas donde se acumula el aire caliente. En lugar de soplar aire frío hacia el interior, este sistema aspiraría el aire caliente hacia afuera, mezclándolo con el aire más fresco del sistema de climatización antes de recircularlo.

La patente también presenta la opción de activar la función de succión de manera condicional, solo en las áreas donde se necesite, después de que los sensores detecten la temperatura del habitáculo, en lugar de funcionar de forma permanente. Así se evita el consumo innecesario de energía.

El resultado proyectado por Tesla es concreto: Tesla calcula que esto podría reducir el consumo energético en un 7,4 por ciento. Puede parecer poco, pero en eficiencia energética, cada décima cuenta.

¿Qué pasa si se combinan los dos sistemas?

Si Tesla llegara a combinar las ideas de ambas patentes en un solo sistema, sus vehículos eléctricos podrían reducir drásticamente el consumo de energía en los días calurosos, y es fácil imaginar que también habría formas de invertir elementos de estos sistemas para obtener beneficios similares en días fríos.

Por supuesto, no todas las ideas patentadas llegan a producción, aunque el Cybercab aparece como un candidato probable para incorporar una o ambas tecnologías. Por ahora, estas patentes reflejan algo que define muy bien a Tesla: la obsesión por ganancias de eficiencia que, sumadas, marcan una diferencia real en la experiencia del usuario.