Según el informe de mayo 2026 de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), los vehículos de origen japonés representan el 24,6% del total de ventas por origen de marca acumuladas hasta abril de 2026, lo que posiciona a Japón como la segunda fuerza del mercado, tras China.
Toyota: primer lugar del ranking general
Con 10.219 unidades vendidas entre enero y mayo de 2026, Toyota es la marca más vendida del mercado chileno. Su presencia se distribuye en varios segmentos: lidera los SUV con 5.549 unidades acumuladas, es cuarta en camionetas con 3.350 unidades y suma 1.312 unidades en pasajeros. Modelos como el Raize, el RAV4, el Corolla Cross y el Hilux concentran la mayor parte de ese volumen. En mayo puntual, Toyota vendió 1.949 unidades.
Suzuki: primera en pasajeros y segunda en el ranking general
Suzuki acumula 9.658 unidades totales hasta mayo, lo que la ubica en el segundo lugar del ranking general. Su fortaleza está en el segmento de vehículos de pasajeros, donde lidera con 5.375 unidades, y en SUV, donde suma 4.283. El Swift es el auto de pasajeros más vendido del país con 2.265 unidades acumuladas. El Fronx, por su parte, lidera el ranking de SUV con 2.708 unidades.
Mitsubishi: primera en camionetas
Mitsubishi no tiene presencia relevante en el segmento de pasajeros, pero domina el segmento de camionetas. El L-200 acumula 3.464 unidades entre enero y mayo, siendo el pick-up más vendido del país. En total, la marca suma 4.807 unidades acumuladas y ocupa el décimo lugar del ranking general.
Mazda y Subaru: presencia consolidada en SUV
Mazda acumula 3.790 unidades, lideradas por el CX-5, quinto SUV más vendido del año con 1.894 unidades. Subaru llega a 2.435 unidades gracias al desempeño del Crosstrek, que figura entre los veinte SUV más vendidos del período.
Las marcas japonesas mantienen su posición en el mercado chileno apoyadas en su red de servicio postventa, la disponibilidad de repuestos y una base de clientes consolidada a lo largo del tiempo.
* Este informe no considera las ventas de vehículos híbridos ni eléctricos, los que son contabilizados por ANAC en un reporte separado.
