El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a los vendedores de gasolina en todo el país bajar de inmediato los precios al consumidor y advirtió que, en caso contrario, habrá "grandes problemas" en el futuro. Trump pidió que el precio se fije cerca de US$2,50 por galón y solicitó a California reducir los impuestos estatales sobre combustibles, argumentando que estos elevan artificialmente el costo final para los usuarios.
El mandatario destacó que el barril de petróleo se cotiza en torno a US$68 y calificó de excesivos los precios actuales en las gasolineras. "Los minoristas de gasolina deben bajar sus precios, INMEDIATAMENTE", escribió Trump en su red social. Agregó que no permitirá especulación y que eso sería "totalmente ilegal". Insistió: "Si los minoristas no lo hacen, ¡nos esperan grandes problemas! Comiencen a apuntar a alrededor de los 2,50 dólares por galón".
La semana pasada, Trump aseguró que instruyó al Departamento de Justicia para investigar a las empresas petroleras por no reflejar la caída en el costo del crudo en el precio de la gasolina. Acusó a estas compañías de "estafar" a los consumidores.
Este año, los precios del petróleo se dispararon tras los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero y las respuestas iraníes contra Israel y bases estadounidenses en el Golfo. Sin embargo, recientemente el precio del barril Brent para agosto descendía un 1%, ubicándose en US$72, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subía un 0,42% hasta US$71,05. Estas variaciones superan el nivel de US$68 mencionado por Trump y responden, en parte, a las novedades sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Catar.
En ese contexto, Catar confirmó la llegada a Doha de los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, aunque negó la realización de reuniones directas de alto nivel entre Estados Unidos e Irán. El portavoz de Exteriores catarí, Majed al Ansari, indicó que ambos están en Doha para conversar con mediadores y revisar el avance de las negociaciones.
Más tarde, Irán reiteró que no tendrá conversaciones directas con Washington en Doha y que su delegación acudirá únicamente para abordar la liberación de activos iraníes bloqueados. Sobre estos fondos, el vocero catarí informó que los 6.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados aún no han sido transferidos a Teherán y que el movimiento de los fondos solo ocurrirá si Estados Unidos e Irán llegan a un acuerdo.
