Toyota confirmó que la Hilux tendrá una versión con celda de combustible de hidrógeno en 2028. La pickup mediana se sumará a las variantes totalmente eléctrica y diésel híbrida suave, con una autonomía objetivo de 248 millas (400 kilómetros) por tanque lleno. Será la primera pickup mediana de celda de combustible de hidrógeno disponible comercialmente en Europa.
El modelo, denominado Hilux FCEV, usará una mecánica similar a la del sedán Mirai. Según la marca, la recarga tomará alrededor de cinco minutos, un tiempo muy inferior a los 30 minutos que necesita la Hilux eléctrica para pasar del 10 al 80 por ciento de batería.
Más autonomía y más capacidad de arrastre
La diferencia frente a la versión a batería es amplia. Mientras la Hilux EV declara 159 millas (257 kilómetros) de autonomía, la variante de hidrógeno apunta a 248 millas (400 kilómetros). La capacidad de remolque también sube:
- Hilux FCEV: 5.512 libras (2.500 kilogramos)
- Hilux EV: 4.410 libras (2.000 kilogramos)
A esto se suma que un vehículo de celda de combustible no genera emisiones contaminantes: por el escape solo sale agua. Sobre el papel, la Hilux de hidrógeno parece tener más sentido que la eléctrica. Sin embargo, la realidad del mercado es otra.
La infraestructura sigue siendo el gran obstáculo
Las estaciones de hidrógeno son escasas y un vehículo de este tipo suele costar más que uno eléctrico, que a su vez ya es más caro que su equivalente a gasolina. Los propietarios del Mirai en Estados Unidos ya enfrentan serias dificultades para cargar, y la situación es similar en Europa.
Según el Observatorio Europeo del Hidrógeno, existen apenas 179 estaciones de recarga de hidrógeno operativas en Europa y el Reino Unido. En contraste, los dueños de autos eléctricos en la Unión Europea tienen acceso a 1,16 millones de cargadores públicos. La experiencia de uso, entonces, puede convertirse en un dolor de cabeza logístico para quien elija un FCEV.
Aun así, Toyota insiste en el desarrollo. El primer prototipo de la Hilux H2 se presentó en 2022 y en 2024 llegó una flota de 10 vehículos de prueba. Esos ejemplares tenían tracción trasera, tres tanques de hidrógeno dentro del chasis de largueros y una batería de iones de litio bajo la plataforma de carga, una combinación que permitía una autonomía estimada de 373 millas (600 kilómetros).
No está claro si la Hilux FCEV de producción mantendrá la configuración de tracción trasera o si también ofrecerá una opción de doble motor con tracción total.
