Hombre empujando un coche en carretera, openAI
Hombre empujando un coche en carretera | Foto: openAI

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Empujar un auto para arrancarlo ha sido una solución improvisada ante una batería agotada, pero los expertos advierten que esta práctica puede causar serios daños en los vehículos modernos. A pesar de que anteriormente era un método común, hoy los riesgos tanto mecánicos como de seguridad aumentaron considerablemente debido a los avances en la tecnología automotriz.

El catalizador, la pieza más vulnerable

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En los autos modernos, arrancar a empujón puede dañar gravemente el catalizador. Esta pieza, esencial para neutralizar las emisiones contaminantes, se ve comprometida cuando el motor gira sin encender y envía combustible sin quemar hacia el escape. Si el catalizador está caliente, este combustible puede inflamarse y crear una detonación interna que afecte el sistema por completo. Incluso si el catalizador está frío, el exceso de mezcla sin combustión puede afectar su funcionamiento y requerir un reemplazo costoso.

Riesgos asociados a la electrónica y la seguridad

Los especialistas destacan que, junto con los daños al catalizador, los vehículos con transmisiones manuales modernas cuentan con sistemas electrónicos y de asistencia que complican aún más esta maniobra. Por ejemplo, la dirección asistida electrónica no funciona con el motor apagado, haciendo que el volante esté rígido y complicando las maniobras. Algo similar ocurre con los frenos asistidos, que pueden responder solo con uno o dos pisotones antes de endurecerse. Además, si el freno de estacionamiento es electrónico, no se podrá usar mientras el motor esté apagado.

Peligros físicos y daños colaterales

Empujar el auto para arrancar no solo pone en riesgo la mecánica, también incrementa la posibilidad de accidentes físicos y rayones. Es común que, al maniobrar desde fuera del vehículo, se calculen mal las distancias y puedan ocurrir raspones, choques o dificultades para acceder al interior si las puertas se cierran por error. También puede presentarse la situación de perder el control del volante o frenos en pendiente, elevando el peligro de impactos.

Afectaciones al embrague y al volante bimasa

El procedimiento de empujar el auto y soltar el embrague en segunda velocidad puede provocar daños en el volante bimasa y en el sistema de embrague, elementos que en los autos actuales son mucho más delicados y costosos de reparar. Los fabricantes incluso programan algunos modelos recientes para que no respondan a este tipo de arranque si la unidad de control detecta ausencia de señales del cigüeñal o árbol de levas.

Recomendaciones de los expertos

Ante una batería agotada, la mejor opción es llamar a la asistencia en carretera o utilizar pinzas de arranque si se cuenta con los conocimientos necesarios y las condiciones son seguras. Evitar empujar el coche protege tanto la mecánica interna como la seguridad de los ocupantes y evita gastos innecesarios en reparaciones mayores.

  • Usa siempre la asistencia que ofrece tu seguro o servicio automotriz.
  • Si el coche tiene dirección o frenos electrónicos, evita cualquier intento de empuje.
  • Verifica el estado de la batería regularmente, especialmente en invierno.
  • Mantén tu auto con revisiones periódicas para anticipar fallas eléctricas.

Arrancar a empujón es cosa del pasado y puede salir muy caro en los vehículos actuales. Recurre a opciones seguras y modernas para cuidar tu automóvil y tu bolsillo.