El mercado de vehículos electrificados en Chile está viviendo su mejor momento. Según cifras de la Asociación Nacional de Automotrices de Chile (ANAC), las ventas de autos eléctricos e híbridos enchufables acumulan un crecimiento del 109,6% en lo que va de 2026, consolidando una tendencia que ya no admite dudas: la electromovilidad llegó para quedarse.
El mes de abril fue el gran protagonista. Los autos eléctricos puros registraron 1.496 inscripciones durante ese mes, la cifra mensual más alta de la historia en esta categoría, llevando el acumulado anual a 3.298 unidades con un alza del 96,7% respecto al mismo período del año anterior.
Pero el salto más espectacular lo protagonizaron los híbridos enchufables (PHEV) y los eléctricos de rango extendido (EREV). Con 2.925 unidades vendidas en el año y un crecimiento del 394,1%, estos modelos se están convirtiendo en la puerta de entrada preferida de los chilenos hacia la movilidad eléctrica.
¿Por qué los híbridos enchufables convencen tanto?
La respuesta está en la practicidad. Un PHEV permite circular en modo eléctrico durante la mayor parte del uso urbano, con ahorros de hasta un 40% en combustible frente a un equivalente a gasolina. Además, su autonomía combinada, que en algunos modelos supera los 1.200 kilómetros, elimina la llamada "ansiedad de rango": el temor a quedarse sin carga que todavía frena a muchos compradores de eléctricos puros, especialmente en zonas con infraestructura de carga limitada.
Con los precios de los combustibles en los niveles actuales, la ecuación económica a favor del enchufable es difícil de ignorar.
Los modelos más buscados
Entre los vehículos electrificados más elegidos por los chilenos este año destacan el Changan CS55 Plus IDD, el Tesla Model Y, el Suzuki Fronx y el Toyota Corolla Cross. Una mezcla que refleja tanto la irrupción de marcas chinas con propuestas competitivas como la consolidación de nombres globales que ya ganaron la confianza del mercado local.
Chile en el contexto regional
Pese al récord histórico, el avance de Chile dentro de América Latina no es el más acelerado de la región. Otros mercados han adoptado la electromovilidad a un ritmo superior, lo que indica que aún existe un amplio margen de crecimiento para los próximos años, especialmente a medida que se expanda la red de carga pública y continúe bajando el precio de entrada de los modelos eléctricos.
Lo que sí es claro es que 2026 marca un punto de inflexión. Las cifras ya no son nicho: son mercado.
Fuente: ANAC / PasiónMotor.cl
