El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó escenas devastadoras, pero también una imagen que dio la vuelta al mundo: un Toyota Hilux apareció casi intacto entre los escombros de un edificio derrumbado y logró salir por sus propios medios.
Mientras los equipos de emergencia trabajaban entre estructuras colapsadas, la pick-up cubierta por una fina capa de polvo llamó la atención de todos. Voluntarios abrieron un corredor entre los restos y consiguieron rescatarla. Lo más llamativo era su estado: apenas presentaba daños visibles a pesar de que toneladas de escombros la rodeaban.
Según las informaciones difundidas, la posición del vehículo en el momento del derrumbe lo protegió del impacto directo de la mayor parte de la estructura. La escena se difundió rápidamente en redes sociales y muchos usuarios volvieron a calificar al modelo como indestructible.
El rescate del Hilux
Las imágenes muestran a varios voluntarios despejando parte de la zona hasta lograr acceder a la pick-up. Tras abrir un paso entre los restos del edificio, el vehículo encendió el motor y abandonó el lugar por su cuenta. Para muchos, esa estampa resume la reputación que acompaña al modelo desde hace décadas.
Una reputación forjada a golpes
La resistencia del Toyota Hilux no es una novedad. En 2003, el programa británico Top Gear puso a prueba un Hilux con más de 300.000 kilómetros y lo sometió a una serie de castigos extremos. Jeremy Clarkson intentó destruirlo sin éxito.
El vehículo sufrió golpes contra obstáculos, quedó sumergido en agua, quedó enterrado en barro y recibió daños externos de todo tipo. Cuando parecía que había llegado su fin, los mecánicos lo devolvieron a la vida con herramientas básicas y sin grandes sustituciones.
Las pruebas continuaron con impactos de demolición, caída de objetos pesados y daños por fuego. El motor seguía arrancando y el vehículo aún podía moverse. El último intento fue demoledor: colocaron el Hilux sobre un edificio y lo hicieron colapsar.
Tras la explosión controlada, la carrocería quedó completamente deformada e irreconocible. Sin embargo, después de reparaciones mínimas, el motor volvió a arrancar. Aquella imagen se convirtió en un momento histórico de la televisión y consolidó la leyenda del modelo, ahora reafirmada por lo ocurrido en Colombia.
